El Viernes me encontré a Cherry Lips, tenía unos meses (como tres) sin verla, y de hecho la última vez que nos encontramos me dio tanta flojera verla, con su speach de que ya se va a casar que suena cada vez mas como el que yo cambie de trabajo, que ni siquiera le puse atención.
La encontre radiante, tal vez sea el bálsamo de la distancia que me hizo dimensionarla nuevamente atractiva, quizá sea que se enamoró otra vez -sólo especulo- pero se veía bien, sonriente, con los ojos luminosos.
La charla fué como de los cuates de la prepa, "¿que tal?, ¿Cómo va la chamba?, ¿Cómo sigue la familia?" ella se acerco para despedirse, la abracé y le di un beso en la mejilla para despedirme con un "te portas mal" y alejarme.
Fue bueno verla, y sin llegar al cinismo darnos a entender que no dormiremos nuevamente en la caja de zapatos en mucho tiempo, quizá.
lunes, noviembre 20, 2006
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