En mi insignificante (por lo escaso mas no por la intensidad) vida amorosa nunca he sentido celos por las mujeres con las que salgo, incluso cuando se que las comparto con su pareja estable; en este caso es mas bien egoismo, de pedirles mas tiempo sin que me interesara si les complicaba la vida con los respectivos novios de ellas. Tampoco cuando salí con chicas que eran de moral taan distraida como la propia, incluso he llegado a compartir parejas sexuales con algun amigo en alguna ocasión, sin que ello llegara a producirme ese vil sentimiento.
En los dias anteriores tuve a bien percatarme que mi amiga más cercana - si, claro que se puede tener una amiga, es esa chica con la que aún no has tenido sexo para que te compliques la vida- se distanciaba un poco mas de lo usual, me extraño, sin embargo no le di relevancia. Dias mas tarde tuve la oportunidad de verla con el nuevo novio, el cual me presento sin el titulo nobiliario correspondiente, pero tendria que estar muerto para no darme cuenta de que es el novio. Lo saludé y después me dedique a lo mio, observar la dinámica del lugar donde estábamos para encontrar un relato decente.
Me marché antes que ellos y cuando iba rumbo a mi casa empece a sentir un malestar emocional muy inusual, un vacio en el estómago y una ansiedad como nunca la había sentido y sin saber de donde venía.
Al igual que en diversas ocasiones me fui a dormir para tratar de ver que me sucedía, ya que es un ejercicio subconsiente que me ayuda a darme cuenta de lo que me ronda por la cabeza. Dos hora de esta meditación me hizo caer en la cuenta y de paso también me quito el sueño. Tenía celos por mi persona favorita, era simple, ya no va a estar en el momento en que la invite a salir, no me va a acompañar a conciertos, ni la voy a poder abrazar indiscriminadamente en cualquier sitio. Mientras pernoctaba me afligia el tratar de ver si en algun momento me había enamorado de ella de manera involuntaria y estúpidamente no me había dado cuenta de ello. Con la mayor sinceridad posible me respondí que no, si bien la quiero mucho y racionalmente yo le hube sigerido en ocasiones anteriores que buscara alguien para salir; emocionalmente la extraño ahora mismo, deseo seguir compartiendo soledades con ella y pudiendo dormir tranquilamente-hoy presento algunos transtornos del sueño-.
No se bien como lidiar con estos sentimientos que avasallan mi ánimo, el de sentir celos por primera vez ( con la furia que me conlleva el ceder ante ese impulso) y el duelo por el espacio que debo darle -por el respeto que le tengo- a mi entrañable amiga. Se que debo asumir que soy un paria del alma y es parte de elegir esa forma de vida estar íngrimo y sólo.
Ahora sólo puedo refugiarme en mi arte, ayer tuve un entrenamiento extenuante que me dejó los hombros y la espalda molidos, aún así no dormí demasiado, y hoy después de correr varios kilómetros sigo despierto sin mucha esperanza de dormir temprano.
Aprovecho que ella no accesa a este sitio para decirle que deseo que le vaya excelente y que espero que termine pronto para que no la extrañe tanto; o por otra parte, espero que el duelo sea breve.
Besos lánguidos y depresivos
lunes, enero 22, 2007
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1 comentario:
jajajajaja , bueno, ahora si, ni como ayudarte, eres como los seres que describo en Cortejo, que no llegará a obtener lo que quiso, no porque no pueda, sino porque no quiere... Si realmente quisieras, lo aceptarías y te quitarías ese drama tan encantador, pero tan adictivo..
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