Me levante haciendo tierra me acicalé y me fui a clase de Kali, después a trabajar. Mi primo me ofreció cubrirme mientras dormía un poco en el auto o la oficina, pero estaba tan cansado que no pude dormir. Regresé a casa y no pude dormir, sólo me tendí en la cama por un par de horas antes de levantarme para acicalarme e ir por Elle. Salí en automático despierto pero en stand by, ya en el auto busque los boletos, en la guantera estaba el sobre del amo de los boletos, lo pusé en mi chamarra, llamé a Elle, llegaría diez minutos tarde -pero considerando la puntuelidad europea era indispensable hacercelo saber- parecía conforme, aún no estaba lista, en cuanto llegara le llamaría nuevamente. El camino estuvo ligeramente pesado, el último tramo de 800 metros me tomó mas de diez minutos.
Llegué por ella y nos fuimos al concierto, y cuando llegamos a Polanco me equivoqué al toma Moliere y salimos a Reforma, unos minutos más y recuperamos el camino. Durante el trayecto la charla fue escasa, a ella no le gusta hablar mucho -al menos conmigo- y yo trataba de no perderme demasiado, cosa que sucede frecuentemente cuando me enfrasco en una charla amena. Llegamos al VCS y tuvimos que estacionar el auto en una calle aledaña, pues la calle donde se ubicaba el valet esta en obra (rarisimo en esta ciudad) dejamos el auto a merced de los vecinos previa "cuota voluntaria" y comenzó la educación urbana de Elle, quien siempre camina por la banqueta en parajes oscuros como buena pueblerina así que le previne y la hice caminar por la calle, que funcionaba como estacionamiento. Cruzar Moliere fue la segunda lección, ya que esperaba a que nos cedieran el paso o algo así.
Llegamos a la fila de entrada, tomé el sobre con los boletos, los saque para entrar en un mini-bochorno, eran boletos de otro concierto, no estaban los de este. Sin saber o que había sucedido le hice saber que debería comprar de nuevo los boletos (ya estaba en la puerta, no iba a regresarla a su casa así nada más) caminamos a la taquilla e hicimos fila para comprar los boletos con un rubor y una molestia que se veían a leguas, millas o kilómetros. Justo cuando estaba pagando los boletos detrás de nosotros dos chicas le reclamaban a el tipo con el que venían por haber olvidado/perdido dos de los tres boletos, de imbecíl, güey y tarado no lo bajaban, me resulto tan empático que tuve que interceder por ambos, Elle se percató de la situación y terminé de explicarle que a ellos también se les habían perdido los boletos, pero finalmente rió, muy probablemente pensando en que eramos unos verdaderos tarados. Entramos al VCS cuando tocaba El Salón Victoria, intenté explicarle lo que era esa fusión de Ska, empezando por decirle lo que era el Ska, y creo que no terminó de entender nos pusimos cerca de la consola, que siempre es el mejor lugar para escuchar un concierto. En el encore del Salón V caminamos hasta la barra, tomamos algo sin alcohol y regresamos al escuchar el concierto, esta vez ella pidió acercarnos más al escenario, así que nos aproximamos unos metros más.
Finalmente entraron los Autenticos Decadentes, sólo seguia de reojo a Elle, quien sin entender nada de las canciones al menos seguía el ritmo.Me dediqué de lleno al concierto, como quinceañera en camisón, , y aprovechando que el lugar no estaba tan lleno, dejé un poco de lado a Elle que escuchaba la música en plan autista. Dos horas después ya había olvidado el mal rato de los boletos, el cansancio excesivo y la hora, sólo me molestaba el trio galaxia -región cuatro obviamente- que con demasiada cerveza en el cuerpo hacían un mini mosh pit rebotando constantemente sobre mi.
Terminó el concierto y mientras las impresiones de Elle resultaban tan fuera de contexto como decir que era una buena fusión de musica brasieña -confundiendo los ritmos de la murga argentina, con samba- con "otras cosas" que de nuevo trate de aclarar mientras caminabamos al auto de regreso. Ya en el auto lidiamos con esas maravillosas obras viales que cierran la mitad de la ciudad y dejan el resto en muy mal estado, sólo por cortesia la invité a cenar, oferta que rechazó, pues ya eran las 12 de la noche, traíamos dos desveladas a cuestas y ella debía de trabajar temprano al día siguiente. La dejé en casa y me fuí a la mia a tratar de dormir finalmente.
¿Alguna duda?
martes, noviembre 13, 2007
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1 comentario:
Triste, triste.. tristísimo.
Hoy no me alegraste el día :(
Chale, cuando algo empieza malito.. mm
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