Estas semanas fuero intensas en el trabajo, al punto que no me dejó escribir estas líneas en tiempo.
La semana anterior con la mediación de Los Torreon pactamos una pequeña bacanal en el lugar de siempre, sopretexto de que el Cuervo nos acompañaría en esta francachela, sin embargo, conociendo al buen Cuervo nos citamos en el lugar de siempre para beber unos mojitos que tenía pendientes con el Gordo, la hora aproximada para iniciar la excursión eran las Nueve, y llegaro en punto de la hora señalada - alrededor de la nueve y minutos- como perdí el volado y nos fuimos en mi auto.
Con la imprecisión que ameritaba el caso llegamos a con una vuelta de mas al Milán en medio de la anécdota de la noche en que nos corrieron del lugar por un altercado con el valet parking -después de que no nos dejaron entrar al Bulbo por diferencias de carácter con el "cadenero" del lugar.
Entramos y cambiamos algo de dinero para iniciar con las rondas de mojitos, que sólo eran para el gordo y para mi, ya que el Torreón está en un régimen que le prohíbe el alcohol –maldita vejez, jajaja- buscamos una esquina cerca de la entrada, sólo en caso de que el Cuervo llegase con su enturage, tendríamos espacio suficiente.
La charla fue hacia atrás, a lugares verdaderamente oscuros de mi época de malacopa, cabe aclarar que me contaron muchas borracheras donde estuve de cuerpo presente, pero sin conciencia.
El Torreón no estaba muy a gusto, pero igual nos acompañaba con su agua mineral mientras gastabamos el tiempo a fuerza de arrastrar el pasado sobre el presente y el alcohol a base de tragos moderados, yaque la noche era muy joven. Mililitros después ya situados en el hecho de que el cuervo no iba a llegar -por enésima vez- pedimos otra ronda de mojitos y agua mineral evocando viejas borracheras en el verdadero lugar de siempre muy al sur de la ciudad.
En esas estabamos cuando el Torreón vio una presa que se parecia a una amiga del cuervo, ella nos pasó de largo y concluyeron que no era, con la misma imprecisión de la noche, minutos después terminó el recorrido de la chica fruit loops, vieja amiga de los Torreón, quizá conocida de alguna borrachera aunque seguro no. esperaba encontrar al cuervo ya en el Bar, habían hablado por teléfono un rato antes, y ella suponía que en cualquier momento llegaría con su crew. Le sugerimos que ya no lo esperara y le invitamos un trago, Bacarda Le Blanc - ni cuando soñe que era pobre diría Master Yoda- y mientras tanto El Torreón hacia su acercamiento, que de inicio parecia que la cosa iba a resultar, seguido de la broma de que podía salir conmigo -solo para descartarme-
No pude dejar mis viejos habitos de escuchar las conversaciones que se desarrollan a mi espalda, de unas regias Darkie-hemo y sus postpúberes amigos, al tiempo que haciamos escarnio de la credulidad de FL ante los plantones recurrentes del Cuervo, explicandole que la razón para esta ahí era nuestra afición por los mojitos de ese bar en especifico.
La noche iba tranquila, el alcohol empezaba a intoxicarme de manera notable, y los arrumacos de FL parecian prometedores y suficientes para aguantar el hambre a base de cacahuates, por otro lado el gordo ya empezaba a sentir el efecto mojito.
De pronto la noche fastidio nuestras espectativas, aunque los toqueteos de FL lucian como un si, no se dejo besar, y aunque estabamos cómodos el tipo que estaba atras de mi intento empujarme-restringir mi movimiento recargando su mano el el respaldo de la silla de su acompañante. Mi opción fue utilizar su antebrazo como respaldo, y seguir la noche, hasta el punto donde la presión de su grupo (principalmente de su chica) lo empujaron a reclamar su espacio -tipica lucha teritorial entre machos- y pedirme que me moviera, la respuesta fue pacifica y sencilla ¿Por qué?, el tipo ante mi impavidez no supo como reaccionar hasta que su novia le recrimino no hacer nada, pero el tipo se escuso ante el grupo diciendoles que yo no me quitaba. Los Torreón se percataron y en la mejor de las actitudes pidieron que nos fueramos, tomamos nuestras chamarras y les cedí el paso colocando mi pie justo encima del pie del aguafiestas -esperando provocar su violencia, o al menos extraer una reacción, la cual no llegó- un par de pasos después percibí movimiento a mi espalda que no era mas que el otro imbécil del grupo que tampoco reacciono de manera violenta, sólo se me quedo mirando mientras me burlaba de ellos.
Con media borrachera pendiente salí del Milan a cubrir el interrogatorio de la escena anterior, y a consumir un Jocho de esos que sólo puede uno ingerir en estado etílico, ya que a juicio del único sobrio de la noche: eran un asco (pero así es la comida para después del antro, que puedes pedirle a un carrito de hot dogs de harina en harina a las dos de la mañana) Aunque el torreón quería regresar con la Fruit loops, pero se fleto a manejar de regreso, aunque el Gordo o Yo pudimos haber manejado de regreso.
Cuando subimos al auto una anecdota mas surgío de la memoria del Torreon, de una de las infames borracheras organizada por la Universidad a la que asistí y que nos pusimos como burros tras incontables rondas de desarmadores -cuando los bebiamos como el trago largo mas chido- y terminamos alegandole a un par de comprensivos guardianes de la ley después de sorprendernos ebrios y en sentido contrario en una céntrica calle de la zona rosa sin la tajeta de circulación de la super resistente bacha del Torreón, los cuales nos dejaron ir bajo una generosa gratificación de 20 morlacos.
La noche termino de madrugada cuando regresamos a mi casa para que los Torreón recogieran sus autos y yo tomará fuerza para ir al Vive Latino al día siguiente. Así a las 3 y media de la mañana cai dormido medio borracho y medio desnudo - cosa común cuando estoy ebrio es dormir vestido o medio desnudo-
domingo, junio 08, 2008
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