El Viernes de hace dos semanas tuve a bien asistir a la oficina del los Torrero al Cumpleaños de Don Mario, durantre la semana recibí un par de mensajes breves anunciando-invitando al Guateque, todavia el mismo Viernes me llamaron para confirmar la invitación. Para todos los que no sepan o recuerden hace ya un par de años en una reunión de la misma naturaleza tuvimos a unos de los participantes al borde del infarto literalmente, se marchó directo al hospital para que lo estabilizaran.
La cita era a las 8 pero generalmente es la hora en que termino mis labores engorrosas, regresé a casa para hacer una breve escala y para informarme que había una reunión familiar, pase de esta última y me fui a beber al Geriatric Park.
Alrededor de las nueve toque el timbre de la oficina, bajo Don Mario con uno de sus cuates para abrir la puerta (al que por cierto le tocó el rol de portero el resto de la noche), subi y me aplicaron la presentación del Nuero-Yerna, mientras me dirigia a una silla para recibir mi vaso de vodka. Las charlas eran variadas, el Torreón hablaba de lo complejo que es cerrar el último trimestre del año con otro empresario, El Gordo me abordo de lleno para indagar sobre la veracidad de la Boda de Martha, quedamos claros del hecho pero no de la víctima, asi que mientras seguíamos en esta charla, otros cuates de don mario presumian como heridas de guerra sus niveles de colesterol, glucosa, triglicéridos, unos mas seguian en el Domino, con los chistes politicamente incorrectos acerca de los homosexuales que caian bien por no tener que cuidarse de ofender a nadie. Medio planeamos -seguimos en la planeación de esa despedida- dentro de ese ambiente que se me antojaba como de cantina clásica, antes de que la invadieran esas liberadas mujercitas que restringen la charla y el comportamiento de manera implícita -no importando que tengan boca de cargador, albures de Chatanuga y modales de marino-
En el mismo talante unos de los amigos de don Mario saco su acordeón para amenizar la reunión con canciones a medio terminar y las mañanitas versión corta ante el clamor de los asistentes que le cortaron la canción a la mitad de la misma.
Mientras estabamos en la remembranza de muchas borracheras comence de nuevo a disfrutar el hecho de beber por beber, sin ninguna otra finalidad, no socializamos con nadie mas, no ibamos a conquistar a nadie -por fortuna, ja- no había intereses escondidos, segundas intenciones, negociaciones dificiles ni otra razón mas que la de beber unos tragos entre amigos sin mas pretencion que la de ponernos ebrios tranquilamente -como debe de ser-
La cena llegó un momento tarde, pero valió la penala espera, uno de los invitados fungió como parrillero , asi que después de tres vueltas al carrusel de la comida seguimos bebiendo y charlando, charlando y bebiendo.
El Torreón fue el primero en abandonar la reunión, quién victima del horario de su vastago al que bien podría alquilar de velador, se fue relativamente temprano. Un par de alcoholes mas tarde Mario pretextando la distancia a su casa, y ante la brecha generacional considerable opté por terminar mi vaso y emprender la graciosa huída junto con el gordo. Con ese agradable sabor a vodka en la boca y buena borrachera en el alma.
viernes, septiembre 19, 2008
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