Hola a todos.
Primero que nada: A ver cabrón, vendeme, andale vendeme.
Esta semana ha estado muy pesada, razón secundaria para no escribirles.
El jueves me reuní con mis viejos amigos de borracheras, y aunque por un momento intente invitar a Cherry Lips, simplemente no se pudo y fui solo a la casa del Perro. Cuando llegué la reunión ya estaba en forma, matrimonios, niños (sólo uno pero muy travieso) y algunos ebrios (El Gordo, el Cuervo, el Torreon -aunque con marca personal- y un tipo de quién nunca me acuerdo de su nombre ) entre los cuales me incluyo. La bienvenida fue unos saludos a los ebrios y un shot de tequila mas forzado que de ganas, minutos después seguí saludando a los conocidos, pero no a los extraños. Fue una fiesta en forma como solían ser las fiestas cuando aún eramos solteros, jovenes y con el hígado menos dañado. El cuervo le pego a la piñata, estuvimos bebiendo ron "oprimidas cubas libres" charlando de las "nuevas" mujeres en nuestras vidas, de lo jovenes que son y lo viejos que estamos, me parece genial que los solterones se sigan enamorando. Recordamos muchas borracheras y a los amigos ausentes. Nos tomamos fotos, incluso me tomaron una topless mostrando mis piercings, las cuales me encantaría tener para mostrarselas, pero aún no las recibo.
A las cuatro de la mañana recibí una dosis de cafeína por parte de la señora de perro, pues ya estaba cabeceando. Salí en compañia del cuervo, mientras que El Gordo y los anfitriones seguian bebiendo. Estuvo buena la charlacon el Cuervo, parece que ahora esta contento, lo cual me parece excelente. Lo deje cerca de la casa de su hermana, y mientras se alejaba caminando no pude sino tragarme el texto que leyeron con antelación.
Los viejos amigos también me pueden sorprender de vez en cuando, si les doy chance.
Besos
Javier
domingo, enero 01, 2006
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