lunes, mayo 28, 2007

Padre-Tunik-Hijo 01

Se que muchos de ustedes ya saben que en el Zócalo se rompío el record de la fotografía de un desnudo masivo mas numeroso.

Lo que no saben es la parcial tortura y lo peculiar que resulto participar en dicha foto, y esa es la parte de la cual los quiero hacer participes.

Aunque yo me había inscrito en la página de Tunik desde el 2004 cuando se rumoraba que iba a venir, tuve que hecerlo nuevamente en la pagina provisional de la UNAM el segundo día de haber surgido la convocatoria. Un par de dias antes que anunciaran que reprogramaban la fecha y ante la incertidumbre de haber recibido los datos de confirmación como spam, opte por registrarme nuevamente con mi otra dirección de correo.

Paso el tiempo necesario para que me confirmaran la fecha y hora de la sesión fotográfica, recibí la confirmación en ambos correos, y en la misma semana, mi padre que sabe que suelo hacer cosas poco usuales me preguntó cuando regresabamos a casa si es que iba a participar en la foto, le respondí de manera afirmativa y extendí una explicación del supuesto desarrollo de la sesión fotográfica. Por alguna razón, que aún no devela me pidio que lo incluyera, le di el avión y pasaron un par de días.

Dos días antes de la sesión, me llamó al trabajo unicamente para saber si ya estaba inscrito, asentí pensando en que todo era una broma, pero al mismo tiempo consideré que si la inquietud era seria, podría utilizar una de las dos inscripciones para él.

El Sábado previo a la sesión complete las formas y las dejé en casa para firmarlas y me fui al Vive Latino - fue un buen festival, ha detalles que aun conservo para compartirselos luego- del que llegué como a las 12:30 me fui directamente a dormir; hasta las 3:30 del Domingo, cuando mi Papá ya bañado me despertó para irnos, un duchazo, unos shots con underwear interado, una camiseta amarilla sin mangas, u par de tenis, y un abrigo que no combinaba en lo absoluto con el resto de mi atuendo (cosa que importaba poco, el chiste era no terminar la madrugada con hipotermia) tomamos mi auto y nos fuimos, con mi padre al volante. cerca de las cuatro, supuesta hora límite para accesar a la sesión,llegamos a Av. Juárez en un caos inusual para las cuatro de la mañana. Me bajé justo frente al Palacio de las Bellas Artes y mi padre busco un sitio para dejar el auto. Con una bolsa para valores me encamine hacia el zócalo...

No hay comentarios.: