... hasta I. la Católica, lugar donde estaba una fila sobre la acera, durante el trayecto algunas parejas caminaban por media calle, algunas mujeres solas, iban mirando el piso y rehuyendo la vista al resto de los transeúntes mi ejercicio fue observar a la clase de personas que iban a toda prisa caminando hacia el Zócalo. la gente iba apurada, muchos iban en grupo, o al menos en parejas, supongo que requerian un cómplice para esta aventura. Tome mi lugar en la linea que en realidad no sabíamos para que era, o si era una fila ficticia, alguno de los que estabamos ahí reflexiono sobre la manía de los mexicanos de formarse - que no se si sea tan cierta, pues somos más bien desordenados y caóticos en la masa- algunos grupops empezaron a enviar emisarios para revisar si estabamos formados correctamente o no, minutos después regresaron con informción confusa e incompleta, aunque aparentemente estabmos bien. La fila avanzaba muy lentamentre, y de pronto pasó un tipo del Staff de Tunik avisando que los formatos para inscripción se habían terminado, que sólo recibirian a la gente que tuviera el formato lleno.
A las 4:40 pasaron dos de los primeros exhibicionistas, el primero un tio que llegó en bóxers ( y que falsamente dio una entrevista para una revista donde dijo que le habían robado la ropa) y un minuto después paso otro tipo en bata de satín negra, y bóxers solamente, bastante rudo para el clima. avanzamos hasta Palma y otro par de especímente bastante diferentes, una pareja de al rededor de 20 años estaban plácidamente dormidos sobre la acera, ella en una posición muy poco ortodoxa con las piernas en posición de loto, al lado el novio supongo, recostado de lado, era tan raro, que las tres parejas vestidas de etiqueta que salieron de una boda pasaron muy ebrios y aún más sorprendidos, por un lado de los durmientes. El acceso al Zócalo se hizo mas ágil en cuanto nos acercamos más, unas vallas furtemente custodiadas por la policia y con ayuda del staff de Tunik que recibian las formas conforme ibamos entrando al sitio de reunión. Llegué a a plaza, unas chicas del staff daban las instrucciones por medio de unos altavoces, paseando enfrente de la multitud de modelos que se acomodaron frente al portal de mercaderes sentados en el piso en un grupo muy compacto, me sente y comenzó una larga y tensa espera para la mayor parte de los asistentes.
Me senté en un lugar agradable, la gente que estaba ahí se sentia nerviosa, sobre todo las chicas, que al levantarse recibian el mismo trato que las del staff de tunik con coros "que se encuere, que se encuere..." enfrente había un tipo dormitando sentado en el piso, a mi izquierda un par de hombres de casi cuarenta dormidos acostados, un poco mas lejos un par de chicas de acento español, una rolliza de cabello oscuro, y una rubia -oxigenada- con cara leonina vestida de mezclilla que no le favorecian en absoluto, del lado derecho un tipo de aproximadamente 35 con apariencia de vendedor, con el cabello engomado vestido de pants hablando con mucha naturalidad y haciendo chistes con un especímen fundido por el alcohol y la hierba despidiendo un aroma por demás nauseabundo con una boca sucia y bastante ñero, atras se encontraban dos parejas, un gordo como de 20 años con su novia de aproximadamente la misma edad y que lo controlaba cuando empezaban a gritar obscenidades y la otra pareja eran un tipo de 35 aprox y una mujer de unos 30 o menos de unos ojos preciosos y un fisico que se antojaba muy atractivo, callados -el mas- que ya al final de la sesión me dijera que estaban casados.
La espera se fue aligerando por los chistes, los comentarios, los coros de "güevones, güevones..." a los que entraban ya muycho después de la hora fijada, seguido del comentario lejano "ahorita van gritarnos ellos pendejos, pendejos" las españolas un tanto cohibidas por el trato inicial sólo hablaban entre ellas -una verdadera lástima, pues la chica-león una vez desnuda mostraba un presumible físico esbelto sin ser anoréxico, mas bien atlético- así que la convivencia fue mas bien con el vendedor, los chistes del gordo y la mujer de los ojos hermosos, que me hipnotizaban cada que me encontraba con ellos lamentando que su marido estuviera allí. Cambiando de posición, haciendo más chistes de los Snobs que rentaron la habitación del primer piso del Majestic y salian al balcón con lentes oscuros a las cinco de la mañana, bebiendo champaña en compañia de un par de modelos, oyendo más de las estupideces del fundido tras una larga ausencia para conseguir mas alcohol y no dejarla baja perdiendo así su valor para el desnudo público transcurrieron un par de horas, hasta el momento en que apareciera Tunik dando sus instrucciones con un intérprete mas o menos decente y finalizando con la frase de que España estaría muy molesta en ese momento se retiro para subir al último piso del Majestic, desde donde realizaría sus fotos entre gritos de México, México. A partir de ese momento aumento aún más la tensión de las personas que empezaban a encarar su futura desnudez...
miércoles, junio 06, 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Otras vidas a las que asomarse:
Archivo del Blog
-
►
2008
(15)
- ► septiembre (2)
-
▼
2007
(25)
- ► septiembre (3)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario