Hola a todos, es un día en donde la disonancia de las drogas que consumo me va poniendo muy acorde a las situaciones absurdas e irreales que se me presentan estas semanas, a partir de ello voy cambiando las cosas hasta que son como al principio.
Hoy tuve que llamar a Norma, después de no haberla localizado durante los días previos suponiendo que andaba en la fiesta fuera de la ciudad –una suposición recurrente sobre la gente que tiene trabajos regulares en empresas regulares- así que después de un par de intentos finalmente me respondió una voz femenina en su teléfono que me indico con una amabilidad interesante que en ese momento Norma no podía responder, le deje dicho que le llamaría unos minutos después, cosa que efectivamente hice mientras regresaba del inframundo.
La charla fue breve, finalmente no salió de la ciudad como originalmente lo había planeado, pero tampoco me llamó para vernos, lo cual se suponía era el plan B de este fin. Nada era fuera de lo normal, una salida el Sábado, un Domingo tranquilo en casa y el inicio de la semana muy normal.
Mientras ella describía las situaciones yo iba manejando y asintiendo, respondiendo con algún comentario ácido, como es común en nuestras charlas. Cuando pregunto por mis entrenamientos le tuve que dar el preámbulo de la cancelación de nuestra salida este fin de semana, la bronquitis aún me tiene en suspenso todas las actividades de la semana salvo el trabajo, el cual no me perdona ni siquiera en estos casos. Llegamos al punto donde le comenté que estaba en drogas hasta el fin de semana, y que definitivamente vernos no era opción dada la virulencia de esta infección y lo ñoño de tener que servirle de conductor resignado mientras ella agarraba la fiesta y ante la propuesta de vernos la siguiente semana la respuesta fue negativa (su plan era correr una de esas muy frecuentes carreras que se organizan en la ciudad) se va a enclaustrar el fin de semana – al menos eso dijo ahora- así que el plan se postergó de manera indefinida una vez mas, como cortesía le dije que igual podríamos vernos sólo para cenar entre semana, le llamaría para coordinarnos; cosa que obviamente no haré pues creo que a base de golpes de calendario se me han pasado las ganas de seguirle viendo, la historia de mi vida-muy a pesar de los comentarios de Jack- si las situaciones no se dan con fluidez simplemente se me quitan las ganas de hacer, vivir tener las cosas; ahora mismo se me están quitando las ganas de la motocicleta dado lo lento que han sucedido las cosas y la incertidumbre de la fecha en que la podría tener.
Así que señores olvidémonos de las historias con Norma, y veremos que resulta ahora que la amazona regrese de la Blanca Mérida. Espero que no se me pase la fiebre de esta última…
lunes, mayo 05, 2008
La fiebre de Norma
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1 comentario:
pues digo lo mismo. te pierdes y de pronto lelgas con cosas que entiendo y que estan muy claras pero que no acaban de salir.
pus ya guey. en menos de uan semana. vete organizando las chelas.
te escribi.
contesta.
te bañas
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